Tratados de Córdoba (1821)

El 24 de agosto de 1821 Agustín de Iturbide y Juan O'Donojú firmaron en Córdoba diecisiete artículos que reconocían la independencia de México y extendían el Plan de Iguala. España rechazó el documento. La villa de las altas montañas, que en mayo había resistido a los realistas, quedó como el lugar donde se puso por escrito el fin de la guerra.

Diecisiete artículos en la villa

Los Tratados de Córdoba son el convenio firmado el 24 de agosto de 1821 por Agustín de Iturbide, al frente del Ejército Trigarante, y por Juan O’Donojú, jefe político superior de la Nueva España. El texto, de diecisiete artículos, da por reconocida la independencia y acuerda la retirada de las tropas españolas de la capital. Se presenta como desarrollo del Plan de Iguala, proclamado en Iguala el 24 de febrero de ese año.

Córdoba estaba a mitad del camino entre el puerto de Veracruz, por donde O’Donojú había llegado, y la Ciudad de México, todavía en manos de quienes no aceptaban el Plan. Tres meses antes, la misma villa había sostenido la defensa del 21 de mayo. Firmar ahí no fue un accidente geográfico: era un punto en el que las dos comitivas podían encontrarse.

Qué ofrecía el documento

El imperio que el tratado imagina es una monarquía constitucional moderada. La corona se ofrece primero a Fernando VII y, si no acepta, a los infantes Carlos y Francisco de Paula, luego a Carlos Luis, y en último caso a la persona que designen las cortes del imperio. Esa última salida no estaba en el Plan de Iguala. La historiografía la lee como el artículo que dejó abierta la elección de un mexicano: en mayo de 1822 el Congreso proclamó emperador a Iturbide.

O’Donojú no traía un poder expreso de las Cortes españolas para ceder el territorio. Firmó, y el gobierno de Madrid se negó a reconocer el acto. El rechazo se publicó en la Gaceta de Madrid los días 13 y 14 de febrero de 1822. El reconocimiento español de la independencia llegó por otro camino, el tratado de paz y amistad del 28 de diciembre de 1836.

Iturbide y O’Donojú

Iturbide mandaba el ejército de las Tres Garantías —religión, independencia y unión— y era ya la figura política de la consumación. O’Donojú, militar liberal español, había sido enviado como jefe político superior después de la caída de Juan Ruiz de Apodaca. En el habla común se le llama el último virrey. El cargo con el que firmó era el de jefe político, dentro del orden constitucional, y no el virreinato del siglo anterior.

La litografía de Josep Serra i Porsón, de hacia 1880, imagina el encuentro: un militar y un civil ante un pliego. Es una reconstrucción de taller, útil para ver cómo el siglo XIX contó la escena, no un apunte tomado en el portal.

O’Donojú murió en la Ciudad de México el 8 de octubre de 1821, días después de la entrada del Trigarante.

El portal de la firma

En Córdoba la firma se sitúa en el Portal de Zevallos, la casa del capitán José Manuel de Zevallos, en la avenida 1 frente a la plaza. Una placa del edificio lo recuerda, y así lo identifican la ficha fotográfica de Wikimedia Commons y las guías locales. No es el Portal de la Gloria: ese conjunto, en la otra esquina de la plaza, es la casa donde la tradición anota que Iturbide se hospedó durante la visita. Firma y hospedaje ocupan dos edificios distintos del mismo centro.

La fotografía de 2014 muestra las arquerías de dos niveles que todavía cierran ese lado de la plaza. El letrero contemporáneo y los locales de la planta baja son posteriores; la estructura de portales es la que la ciudad asocia con el 24 de agosto.

Después del 24 de agosto

O’Donojú envió copia a Francisco Novella, que mandaba en la capital. La junta de guerra capitalina pidió que el documento lo ratificara España. El 13 de septiembre Iturbide, O’Donojú y Novella se entrevistaron en Tacubaya, y Novella reconoció a O’Donojú como jefe político. El 27 de septiembre el Ejército Trigarante entró a la Ciudad de México. Al día siguiente se levantó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano.

El acuerdo de Córdoba no quedó como constitución permanente. Tras la abdicación de Iturbide, en marzo de 1823, el Congreso declaró nulos el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba. Aun así, la fecha y la villa siguieron nombrando el acto con el que la guerra de once años se cerró por escrito. En el archivo de voces de este sitio hay conferencias de Ernesto Rivera Pernia sobre las copias manuscritas y los hallazgos recientes en torno al documento.

Dónde queda Córdoba en el camino

O’Donojú subió del puerto y Iturbide bajó de la mesa central. El perfil de Humboldt (1807) y la carta reducida de Nueva España muestran esa pendiente y esa ruta, no el portal de la firma. El conjunto de hojas está en Mapas históricos de las Altas Montañas.

Fuentes

Las conferencias y entrevistas están en el archivo de voces.